A.- Previsión Social Básica

A.1.- Fiscalidad de las cuotas y aportaciones.

A.1.1.- Aportaciones a la Previsión Social como alternativa al Régimen de Autónomos de la Seguridad Social (RETA).

Serán deducibles como gastos de la actividad profesional la cuota mínima, la cuota incrementada y las aportaciones extraordinarias que cubren la jubilación, el fallecimiento, la incapacidad permanente e incapacidad temporal profesional hasta el 100% del equivalente a la cuota de cotización por contingencias comunes máxima en el RETA.

Desde el año 2018 este límite se fija en 13.602,03.-€ con carácter general, incluidos los territorios forales de País Vasco, y 4.500,00 € para Navarra.

Si se aporta por encima de este límite, las aportaciones (destinadas a jubilación, fallecimiento, incapacidad permanente y dependencia, pero no las de incapacidad temporal profesional), reducen, en los territorios comunes, la base imponible del IRPF hasta un límite de 8.000.-€ anuales, siempre y cuando no superen el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio.

En la Comunidad Foral de Navarra, la reducción será hasta un límite de 3.500,00.-€ anuales, o 6.000,00.-€ en caso de mutualistas mayores de cincuenta años, cuando no superen el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio.

En el País Vasco el límite es de 5.000.-€ anuales hasta el momento en el que el contribuyente pase a estar en situación de jubilación. A estos efectos, debe de tenerse en cuenta que el límite financiero máximo de aportación a la Mutualidad es de 8.000.-€.

El límite de 8.000.-€ (3.500 o 6.000.-€ en País Vasco o Navarra) o el 30% indicado es el máximo para todos los productos de previsión social, planes y pensiones, planes de previsión asegurados, planes de previsión empresarial y seguros de dependencia

A.1.2.- Aportaciones a la Previsión Social complementaria al RETA: De alta en la Mutualidad y en el RETA.

Las aportaciones a la cuota mínima, la cuota incrementada y las aportaciones extraordinarias (destinadas a jubilación, fallecimiento, incapacidad permanente y dependencia, pero no las de incapacidad temporal profesional), en el territorio común, reducen la base imponible del IRPF hasta un límite de 8.000.-€ anuales, siempre y cuando no superen el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio.

En la Comunidad Foral de Navarra, la reducción será hasta un límite de 3.500,00.-€ anuales, o 6.000,00.-€ en caso de mutualistas mayores de cincuenta años, cuando no superen el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio.

En el País Vasco el límite es de 5.000.-€ anuales hasta el momento de acceso a la jubilación. A estos efectos, debe de tenerse en cuenta que el límite financiero máximo de aportación a la Mutualidad es de 8.000.-€.

El límite de 8.000.-€ (3.500 o 6.000.-€ en País Vasco o Navarra) o el 30% indicado es el máximo para todos los productos de previsión social, planes y pensiones, planes de previsión asegurados, planes de previsión empresarial y seguros de dependencia. 

A.2.- Fiscalidad de las Prestaciones

A.2.1.- Prestaciones de la Previsión Social alternativa o complementaria al RETA:

A.2.1.2.- Jubilación: Se considerará rendimiento del trabajo en el momento de su percepción, tanto si se recibe en forma de renta, de capital o mixta.

Cobro de jubilación en forma de capital único: Se beneficiarán en los territorios comunes de una reducción del 40%, que se aplica a la parte del capital que proviene de aportaciones realizadas hasta 31/12/2006 y siempre y cuando hayan transcurrido al menos dos años desde el pago de la primera aportación y la fecha de la jubilación o fallecimiento.

El requisito del plazo de dos años desde la primera aportación no es exigible al supuesto de invalidez.

Régimen transitorio: A partir del 2015 la aplicación de la reducción del 40% se condiciona de acuerdo con el año de acceso a la jubilación.

  • Para contingencias acaecidas a partir del 1-1-2015, sólo se aplica la reducción del 40% de la prestación si ésta se obtiene en el mismo ejercicio en que acaezca la contingencia o en los 2 años siguientes.
  • Para contingencias acaecidas entre los ejercicios 2011 y 2014, sólo se aplica la reducción del 40% de la prestación si ésta se obtiene antes del octavo ejercicio siguiente a aquel en que aconteció la contingencia.
  • Para contingencias acaecidas a los años 2010 y anteriores, sólo se aplica la reducción del 40% de la prestación obtenida antes del 31-12-2018.

Excepcionalmente esta reducción será del 40%:

    • En la Comunidad Foral de Navarra, si han transcurrido al menos dos años desde el pago de la primera aportación.
    • En el País Vasco, respecto a la primera prestación, si han transcurrido al menos dos años desde el pago de la primera aportación y la fecha de la contingencia, salvo en los casos de invalidez o dependencia, en que se aplicará la reducción sin atender al plazo transcurrido desde la primera aportación.

A.2.1.3.- Prestación por fallecimiento.

Tanto si la prestación se percibe en forma de renta o de capital, se integrará en el IRPF del beneficiario como rendimiento del trabajo, en el momento de la percepción.

Al igual que ocurre para el caso de prestaciones por jubilación, como régimen transitorio en los territorios comunes y con las particularidades previstas para la Comunidad Foral de Navarra y en el País Vasco, se beneficiarán de la reducción del 40% sobre la prestación recibida en forma de capital por esta contingencia.

Prestación por orfandad (Régimen alternativo al RETA): serán prestaciones exentas hasta el límite reconocido para las prestaciones, que por igual motivo están previstas en el régimen de Seguridad Social. El exceso de este importe si existiera, tributará como rendimiento del trabajo. De forma general, el importe máximo exento será el 20% de la base reguladora máxima, es decir, 9.128,88.-€ para el año 2019.

A.2.1.4.- Prestación por Incapacidad Permanente Absoluta.

En el caso del sistema alternativo al RETA, la prestación está exenta  hasta el máximo que reconozca la Seguridad Social en cada momento por el concepto de incapacidad permanente absoluta (36.121,82.-€).

En caso de concurrencia con el sistema público, el exceso sobre tal límite abonado por la Mutualidad, se integra en el IRPF como rendimiento del trabajo.

En el caso del sistema complementario al RETA, la prestación estará sujeta bajo el concepto de rendimiento de trabajo.

Igual que ocurre para el caso de prestaciones por jubilación, como régimen transitorio en los territorios comunes y con las particularidades previstas para la Comunidad Foral de Navarra y en el País Vasco, se beneficiarán de reducciones las prestaciones recibidas en forma de capital por esta contingencia.

A.2.1.5.- Prestación por Incapacidad Laboral Transitoria.

Se considerará rendimiento del trabajo en el momento de su percepción.

La prestación por riesgo durante el embarazo se considera incapacidad laboral transitoria sujeta al IRPF.

A.2.1.5.- Prestación por nacimiento de hijos (maternidad).

Estarán exentas de IRPF hasta el límite reconocido para las prestaciones, que por igual motivo están previstas en el régimen de Seguridad Social. El exceso de este importe si existiera, tributará como rendimiento del trabajo.

Para el año 2019, el importe máximo exento, en concepto de prestación de maternidad será de 3.803,70.-€ mensuales o, 14.200,48.-€ durante todo el periodo de baja de maternidad (16 semanas).

Si el otro progenitor cursa baja con motivo del nacimiento de su hijo, la cuantía máxima exenta de IRPF será de 7.100,24.-€, con motivo de la duración máxima de 8 semanas de baja.

Los anteriores límites pueden variar en el caso en que la madre ceda al otro progenitor el derecho de baja; o bien ampliarse para los casos de partos múltiples.

B.- Plan de Previsión Asegurado (PPA).

Las aportaciones a los PPA´s reducen en los territorios comunes la Base Imponible del IRPF hasta un límite de 8.000.-€ anuales, siempre y cuando no superen el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio. En la Comunidad Foral de Navarra, la reducción será hasta un límite de 3.500,00.-€ anuales, o 6.000,00.-€ en caso de mutualistas mayores de cincuenta años, cuando no superen el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio.

El límite de 8.000.-€ (3.500 o 6.000.-€ en Navarra) o el 30% indicado es el máximo para todos los productos de previsión social, planes de pensiones, planes de previsión asegurados, planes de previsión empresarial y seguros de dependencia. 

En el País Vasco el límite es de 5.000.-€ anuales hasta el momento de acceso a la jubilación.

A estos efectos, debe de tenerse en cuenta que el límite financiero máximo de aportación a la Mutualidad es de 8.000.-€.

C.- Seguro voluntario de ahorro Procuplán.

Las cuotas y aportaciones al Procuplán no reducirán la base imponible del IRPF. Su ventaja fiscal se encuentra en el momento del cobro.

Cobro en forma de capital: Se considerará rendimiento de capital mobiliario la diferencia entre el capital percibido y el importe de las cuotas satisfechas exclusivamente de ahorro. Sobre esta diferencia se aplicará una retención al tipo fijo del 19% (o el vigente en cada momento).

Cobro en forma de renta: La legislación actual favorece el cobro a través de una renta.

Sólo tributa un porcentaje de la renta anual que se percibe, el cual se establece en función de la edad que tenga el asegurado en el momento de constituir la renta (en caso de rentas vitalicias), o de la duración del percibo de la renta (en caso de las temporales), más la imputación proporcional del beneficio durante los diez primeros años

D.- Seguro voluntario Procu-Ahorro Vida.

Al igual que el anterior, las cuotas y aportaciones al Seguro Procu-Ahorro Vida no reducirán la base imponible del IRPF. Radica su ventaja en la flexibilidad y rentabilidad financiera.

El cobro de la prestación será en forma de capital. Se declara en el IRPF como rendimiento de capital mobiliario por la diferencia entre el capital percibido y el importe de las cuotas satisfechas exclusivamente de ahorro. Sobre esta diferencia se aplicará una retención al tipo fijo del 19% (o el vigente en cada momento).